Cultivo de la melisa

La melisa es una planta herbácea, pertenece a la familia de las Lamiaceas. Es natural de las  zonas del sur de Europa y en toda la región mediterránea. Esta planta posee varias propiedades medicinales y ademas fuertes características aromáticas, su olor es muy parecido al de las hojas del limón.
El cultivo de la melisa es muy sencillo de realizar. Esta planta crece en cualquier tipo de suelo, aunque prefiere los que son fértiles y que tengan un buen drenaje, ya que no tolera de buena forma la humedad excesiva. 

El sitio donde será cultivada la melisa debe ser bien escogido, ya que es fundamental para que se desarrolle en óptimas condiciones, que sea un lugar que no sea ni muy soleado ni en exceso sombrío. Por lo anterior es muy práctico plantarla inicialmente en maceteros, ya que de esta forma podemos otorgarle mejores cuidados. 

La multiplicación de la planta de melisa se puede realizar mediante la siembra de semillas o por división de raíces que tengan algunos brotes de la planta. La semilla de la melisa necesita mucho calor para poder germinar, por lo tanto la reproducción a partir de semillas sólo puede realizarse durante las últimas semanas de la primavera y durante el verano.  

La melisa puede alcanzar a medir más de un metro de altura, sin embargo, habitualmente mide alrededor de 60 centímetros. Los tallos crecen de forma rastrera en las cercanías a la raíz, para luego crecer en altura en la parte apical. Los tallos se agrupan y entrelazan formando un conjunto muy denso en la base de esta planta. 

Las hojas de la melisa tienen un pequeño peciolo y son de color verde, bien intenso. Las hojas miden entre 4 y 8 centímetros de largo y entre 2 y 5 centímetros de ancho. 

Si las plantas de melisa se colocarán directamente en la tierra, es aconsejable separar al menos 30 centímetros cada individuo. Si se cultivaran varias filas de esta planta, éstas deben estar separadas por una distancia de 20 a 30 centímetros. 

La melisa florece en verano. Sus flores son muy pequeñas y poseen pétalos de color blanco. Las flores de esta planta son muy ricas en néctar, debido a esto atrae a muchos polinizadores. Cuando comienza a florecer es la epoca idea para la recolección de la melisa.

Propiedades medicinales de la melisa

La melisa tiene excelentes propiedades sedantes, debido a esto es muy útil para tratar los trastornos del sueño, como insomnio y dificultades al dormir. Debido a esta misma propiedad, el consumo de infusiones en base a hojas de la melisa es muy adecuado para personas que sufren de nerviosismo y ansiedad. 

La melisa posee propiedades digestivas, por lo tanto el consumo de esta planta genera un aumento de la producción de jugos gastricos, lo cual favorece la realizacion de los procesos digestivos. Debido a lo anterior es muy recomendable consumir infusiones de melisa para tratar casos de estreñimiento, digestiones lentas y dolorosas

La planta de la melisa posee propiedades antiespasmódicas, ya que actúa favoreciendo la relajación del músculo liso. Debido a lo anterior se recomienda consumir infusiones de melisa para tratar los casos de diarreas y cólicos estomacales. La melisa puede ser consumida sin problemas tanto por niños, como por adultos.

Esta planta posee propiedades aperitivas, por esto es muy útil para tratar casos de inapetencia, o también se recomienda consumir una infusion de las hojas de esta planta de manera previa a las comidas para estimular el apetito.

La melisa tiene propiedades carminativas, por lo cual ayuda a eliminar los gases acumulados en el tubo digestivo. Por esto, se recomienda beber infusiones de las hojas de la melisa en caso de presentar flatulencia o meteorismo.