Cultivo del Aloe vera

El cultivo del aloe vera, o sábila, se puede realizar de dos formas, mediante germinación de semilla o por transplante de estolón. Cultivar el aloe vera en su jardín es interesante, ya que esta planta posee varios usos medicinales, ademas de ser  una planta muy decorativa.
La planta de aloe vera o sábila habita preferentemente, en zonas semidesérticas, aunque se da muy bien zonas con climas con mayor humedad, y alcanza los 70 centímetros de altura.
La planta de la sabila, también conocida como aloe vera  o loto del desierto, cuyo nombre científico es Aloe barbadensis es una planta perenne, que pertenece a la familia de las Liliáceas.

El aloe vera tiene hojas grandes y suculentas, las cuales son de un color verde grisáceo. Estas hojas tienen espinas en los bordes y las puntas. La sabila florece en la primavera, sus flores tienen forma de tubo y presentan generalmente un color amarillo o anaranjado.

La mejor forma de multiplicar la sabila es con el transplante de estolón (brote lateral, conocido popularmente como hijitos), ya que es mayor el éxito reproductivo. Lo primero que debe hacerse para este tipo de multiplicacion es extraer los estolones de la planta adulta. Hay que encontrar la unión del brote lateral a la planta adulta y separarlo.

Posteriormente se debe transplantar el estolon a una maceta, esta debe tener ciertas condiciones. El aloe vera necesita de suelos arenosos y que tengan un buen drenaje. El riego no debe ser abundante y se debe cuidar de no inundar el macetero. Cuando se aprecie un crecimiento de la nueva planta puede ser transplantado al suelo definitivo.

Si se realizará un cultivo de varios individuos de sabila, es necesario dejar un espacio  superior a un metro de distancia entre cada uno de ellos. Las condiciones climáticas ideales para plantar la sabila corresponden a una situación seca, sin muchas precipitaciones y con temperaturas superiores a los 12 grados Celsius.